Uxue Ibarrola interviene en equipos naturales, algo especialmente necesario cuando se encuentran revueltos en un conflicto interno.
¿El conflicto es siempre un problema?
Para mí la diferencia entre conflicto y problema es que en el conflicto hay una emocionalidad alta. Normalmente tiene que ver con la relación, con la parte más emocional.
Por ejemplo, el típico tema de relevo generacional. Una parte puede representar a los antiguos y otra a las personas nuevas. La veterana representa valores como la experiencia, el conocimiento… y la nueva, la rapidez, la frescura, nuevas formas de hacer, nuevas tecnologías. Si exageramos ambas partes, aparecen comentarios como “siempre se hizo así”, “no tienen ni idea” o “no están puestos al día”, “están absoletos”. Así, desde una exageración del valor, es como esas dos partes entran en conflicto y aparecen las líneas de acusación.
¿Qué hacer entonces?
Importa, entonces, trabajar lo que cuidan esos dos valores. Los conflictos no se abordan desde la exageración, si no más bien desde lo que esas personas quieren cuidar. Es lo que hablamos cuando nos referimos a la gestión el cambio.
Además de la exageración de valores, ¿qué otros águlos nos ofrece un conflicto?
Otro especto es cómo nos relacionamos con lo que está pasando. El conflicto interpersonal habla mucho de nuestro conflicto intrapersonal, de cómo somos, y sobre todo de cómo nos relacionamos con el conflicto.

El conflicto no es un evento, no es un hito, es un proceso que no se suele resolver solo con una conversación. Depende de cómo haya escalado, un diálogo donde las partes se reconozcan y encuentren el interés común puede ser suficiente. Si estamos en estadios más altos, hay que abordar el daño generado y repararlo. Y en niveles más altos, donde la guerra es total, hay que hacer una especie de tregua. Sin tregua, las partes prefieren morir matando.
En cualquier caso, cuando hay un conflicto, hay dos personas que se miran, y desde ahí es complicado resolver. Lo que hay que hacer es que las dos personas giren y miren hacia un interés común. Si generamos este movimiento, la resolución avanza.
Ese interés común es lo que hay que detectar. A nivel organizacional, puede ser la misión, u otro objetivo, un elemento nuevo que surja en la conversación…
¿Qué peculiaridad tienen los conflictos organziacionales?
Las lealtades. Aprecen los “aliados” y, entonces, ya no tienes a dos personas, sino a cada parte con todas las lealtades de muchos otros por detrás. Así es como cada parte va a la guerra llevando su ejército. En ese caso, necesitas trabajar cada lado para que tomen conciencia de la situación por separado, y luego unirlos.
Es bueno utilizar otro tipo de lenguaje para superar el pensamiento fijo. Trabajar con imágenes, con dibujos, o con el espacio trae nuevos elementos que suelen ser muy enriquecedores. Y sobre todo, es importante no olvidar el para qué están ahí, sus funciones y sus tareas.
Cómo veo al otro y cómo el otro me ve a mí ayuda a responsabilizarnos de lo que hacemos y lo que podemos cambiar. Es decir, ¿cómo contribuyo yo a que el otro me vea de esta manera? En un conflicto, tienes que ver un poquito cuál es el barro, pero no te interesa embarrarte, te interesa que las partes den un paso para salir de ese barro.
Se trata de que la gente sea más proactiva a incorporar soluciones que no supongan dar la razón a una de las partes.
Por eso decías que el conflicto no es un evento, sino una evolución, un proceso.
Exacto. Es un proceso que hay que desatar. El conflicto es como pasar de un lugar hacia otro. En los grandes crecimientos siempre hay una tensión de un gran conflicto interno con alguien o por algo que ha pasado. El conflicto es necesario. Negarlo es lo peor que podemos hacer.
¿Algo más que nos quieras decir?

Ayuda mucho hablar del deseo y del miedo de cada una de las partes. En un conflicto, cuando hay una defensa de algo, hay un deseo encubierto de conseguir algo y también hay un miedo de perder algo. Cuando las partes hablan claramente del deseo y del miedo, es como que todo se funde. Aparece un diálogo mucho más bonito. Así es como, sobretodo, se empieza a generar mayor empatía.
Muchas gracias, Uxue.




